En el sector industrial y de mantenimiento, las escaleras son herramientas tan comunes que a menudo olvidamos el riesgo que conllevan. Sin embargo, las estadísticas de siniestralidad laboral son claras: las caídas desde escaleras siguen siendo una de las principales causas de accidentes graves.
En este artículo, analizamos las causas más comunes de accidentes en escaleras de mano y escaleras fijas (de gato), y cómo prevenirlas para garantizar un entorno de trabajo seguro. En InselPRO te ofrecemos todos los servicios de seguridad en altura.
Escaleras de Mano: El Riesgo de la Inestabilidad y el Factor Humano
Las escaleras de mano (tijera, simples o extensibles) son equipos de trabajo temporales. Su principal riesgo no suele ser el fallo del material, sino su uso incorrecto.
- Pérdida de estabilidad lateral: Es la causa número uno. Ocurre por un apoyo deficiente en superficies irregulares o por el «sobrealcance» (el operario saca el tronco fuera de los montantes de la escalera), desplazando el centro de gravedad.
- Ángulo de inclinación incorrecto: En escaleras simples, no respetar la regla de los 4:1 (por cada 4 metros de altura, 1 metro de separación de la base) provoca que la escalera deslice por la base o vuelque hacia atrás.
- Falta de puntos de apoyo: No mantener los tres puntos de contacto (dos manos y un pie, o dos pies y una mano) durante el ascenso, descenso o ejecución del trabajo.
- Estado de los elementos de seguridad: El desgaste de las zapatas antideslizantes o la ausencia de dispositivos de retención (cadenas o limitadores de apertura en escaleras de tijera).
Escaleras Verticales o «de Gato»: Riesgos en Instalaciones Fijas
A diferencia de las de mano, las escaleras de gato (fijas y con protección de espalda o sistemas anticaídas) presentan riesgos estructurales y de procedimiento específicos.
Causas técnicas de accidentes:
Uso de EPIs inadecuados: El uso de sistemas anticaídas (líneas de vida verticales) sin el conector específico o en mal estado de mantenimiento.
Fallo en el sistema de protección de espalda (jaula): Existe la falsa creencia de que la jaula detiene una caída. Su función es evitar el desplome hacia atrás, pero no impide el deslizamiento vertical. Un operario puede golpearse contra la propia estructura durante el descenso accidental.
Transiciones peligrosas: El momento más crítico es el desembarco superior. Si la escalera no dispone de una prolongación de los montantes de al menos 1 metro por encima del nivel de llegada, o si no hay una barandilla de cierre, el riesgo de caída al vacío es extremo.
Contaminación de peldaños: En entornos industriales, la acumulación de aceites, grasas o hielo en los peldaños cilíndricos reduce drásticamente el coeficiente de fricción, provocando resbalones.
¿Cómo minimizar estos riesgos?
Para asegurar el cumplimiento de normativas como la NTP 239 (escaleras de mano) o la ISO 14122 (medios de acceso permanentes), recomendamos:
- Inspección Previa: Verificar la integridad de peldaños, montantes y sistemas de bloqueo antes de cada uso.
- Capacitación: Asegurar que el personal comprenda la física de la estabilidad y el uso correcto de los sistemas anticaídas.
- Sustitución cuando sea necesario: Si una escalera de gato muestra signos de corrosión severa o falta de rigidez, debe ser clausurada y reparada de inmediato.
- Uso de Calzado Profesional: Suelas con alto coeficiente de fricción y resistencia a hidrocarburos en entornos industriales.
Conclusión
La mayoría de los accidentes en escaleras son evitables mediante la combinación de equipos de alta calidad y una cultura de seguridad rigurosa. En Inselpro, nos especializamos en ofrecer soluciones que cumplen con los estándares técnicos más exigentes para que el trabajo en altura deje de ser una estadística de riesgo.

